18-01-2010

La Derrota (una oportunidaad)



Era un resultado previsible, sin embargo muchos esperábamos un milagro, nos faltaron tres puntos para creer en ellos. Dejémosle  a los religiosos el terreno de los milagros, a nosotros nos corresponde hoy la especulación, en el sentido positivo de la palabra, me refiero a esa reflexión que invita al debate, al análisis desapasionado, a la confrontación de ideas, y en ese terreno prefiero moverme en el día de hoy, ya no en el panfleto que hasta ayer cumplía un objetivo pragmático, hoy es tiempo de reflexión.
Hoy la concertación tiene una tarea mucho más difícil que ayer, Gullio Andreotti decía que “el poder desgasta, pero mucho más cuando no se tiene” y eso bien lo saben los políticos de la concertación, esa seguramente es la causa del frio que recorrió las espaldas en muchos dirigentes el día de ayer una vez constatada la derrota, dejar el gobierno significa dejar de liderar la discusión de políticas y leyes, en suma; la agenda la tiene quien habita la Moneda, y esa agenda ya no será por cuatro años, a lo menos, de la concertación, eso es lo que realmente duele, dejemos de lado la critica fácil y panfletaria de días de elecciones, lo que duele, es perder la agenda.
Nuestros Sueños
Es preciso soñar, pero con la condición de creer en nuestros sueños. De examinar con atención la vida real, de confrontar nuestra observación con nuestros sueños, y de realizar escrupulosamente nuestra fantasía”.    Decía el viejo Lenin hace ya mucho tiempo, quizás porque hace muchos años dejamos de creer en las utopías, quizás porque nos convencimos, (y con justa razón en materia de DD.HH), de que era bueno avanzar “en la medida de lo posible”, esa misma lógica la llevamos hasta el extremo   en demasiados aspectos de la vida de Chile, quizás todo ello nos llevo al resultado de ayer.
No fueron muchos puntos, “casi la mitad”, dicen algunos que sacan cuentas alegres, igual como en el futbol cuando  te ganan uno a cero, fue un solo gol, pero con eso basta para la copa.
Todos los analistas hoy nos hablan de que los mejores años de la república han sido estos veinte años, sin embargo ello no alcanzo para ganar el quinto partido y, por cierto, sería difícil apostar por la resilencia de un equipo derrotado.
 Se avecina un periodo de modificaciones de alianzas, de cambio de caras, sin embargo ello a mi juicio no será suficiente, sino no somos capaces de interpretar los sueños y los anhelos de esta nueva sociedad, de entender por qué hoy en día tiene más éxito un alcalde que se preocupa por resolver el tema de los tachos de la basura y su recolección, que un senador o diputado con mucho más brillo intelectual, que el alcalde que resuelve los problemas de estacionamiento de sus vecinos.  El elector hoy esta empoderado como nunca lo estuvo, el ciudadano es, nos guste o no, un consumidor exigente, y ello lo ha traspasado a sus derechos ciudadanos, esa lectura al parecer no la hicieron quienes tenían la obligación de hacerla. Ejemplos nos lo viene dando la política hace por lo menos diez años (Ávila, Girardi y Lavín en su momento), sin embargo nos quedamos en la épica de nuestros logros (recuperación de la democracia, DD.HH. etc.), que, por cierto no es menor, pero para el elector eso era obvio, para eso votaron por nosotros hace ya veinte años, pero por ello no votaran por nosotros ayer, ni lo harán mañana.
Es más que probable que hoy empiece una “casería de brujas” desde las propias filas de la concertación, se nos avecina una “noche de los cuchillos largos”, es de esperar que sea rápida y en vez de gozar con ver la sangre correr, se entienda que la verdadera renovación que requiere la concertación, no es un tema etario,(cambiar la generación de los setenta años por la de cuarenta y tantos), solo recordemos que los pocos diputados  y autoridades que han tenido que dejar el parlamento por falta de honestidad, tenían cuarenta y tantos años.
El país le pidió ayer  a esta concertación que si quiere volver exitosa y no tener “una travesía por el desierto” de veinte años, debe renovarse en la interpretación de ese hombre que la propia concertación moldeo en estos exitosos  veinte años y que, paradoja de toda revolución, hoy exige que lo interpreten adecuadamente.
La concertación y cada uno de los presidentes que tuvo el país de ella, se retiran con la frente en alto y con un país infinitamente mejor que como lo recibió, un país en donde los resultados de una elección se saben antes del crepúsculo del día(¿habrá aprendido Cardemil?) y en donde el perdedor va a felicitar al ganador, un país integrado al mundo, un país con una economía solida, un país donde se respetan irrestrictamente las garantías ciudadanas y los derechos humanos, en suma un país totalmente distinto al que recibió, la concertación se retira con una presidente con el más amplio apoyo que la historia recuerde, la concertación se retira no solo con la frente en alto, se debe retirar orgullosa de estos veinte años.
 Hoy empieza una nueva etapa de las fuerzas progresistas, una etapa de reinterpretar al país,  sus sueños, una etapa en donde definitivamente debemos separar aguas y diferenciarnos de la derecha, este es uno de los países con mayor concentración de riqueza del mundo, donde se ha copiado “ a letra” y mas, él modelo más capitalista del planeta , con sus desigualdades por cierto, ante ello una mayoría se quedo con los que pregonan el modelo original, si no sabemos interpretar lo anterior, es más que probable que no solo sean cuatro años, aun mas, si se llega aprobar la modificación del sistema de inscripción electoral por el automático, se incorporaran varios millones de electores de los cuales desconocemos sus preferencias, o mejor dicho, no hemos hecho el trabajo de estudiar sus anhelos, sus sueños, quien quiera ser un actor relevante en el futuro próximo (cuatro años no es nada) será quien sepa y conozca esa nueva generación de electores-consumidores-ciudadanos.

1 comentarios:

  1. Sabias palabras...
    En el fondo una derrota es solo la oportunidad para reinventarse y volver a la lucha con nuevos brios.
    Igual que una poda hace crecer mas fuerte y grande a un árbol, este es un momento de replanteamiento, de reconexión con la gente y sus preocupaciones, lejos de la responsabilidad muchas veces abrumadora de mantener el dia a dia en un gobierno. Habrá que comenzar por retomar el trabajo de oposición para desde ahi construir un nuevo camino a la Moneda. No será ni la primera ni la única vez...
    Un abrazo fraterno!

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